Blog / Medium / Blog
Arte + comunidad: construir y documentar activaciones de BAD
La primera vez que sentí que Brookvale podía ser algo más que un lugar industrial, fue en 2018, durante el desarrollo de La Crème Creative. Más adelante, puse esa idea a prueba en mi solo exhibition. Organicé un recorrido que conectaba tres puntos: mi estudio y la galería (La Crème), el estudio de Jaimee Paul (Our Place), y Bucketty’s Brewery. Cada espacio tuvo un sponsor diferente (Nomad Brewery, Freshwater Brewery…), y eso, más allá de la logística, me mostró algo poderoso: la gente caminando por las calles de Brookvale, sin autos, sintiéndose segura, acompañada y expuesta al arte en medio del barrio. Esa experiencia es el reflejo perfecto que la ciudad también puede ser galería que la gente puede recorrer libremente y a cualquier hora del día.


BAD Poster: un puente inesperado
Uno de los proyectos que mejor resume esta visión es BAD Poster. Un simple poster con AR y diseño logró llevarnos hasta la Casa de Parlamento de Sydney, donde entendí que hay un hambre real de conectar arte y tecnología, y de hacerlo accesible. No encerrado en la solemnidad de una galería (que a veces puede intimidar), sino en la calle, gratis, a la vista de todos.
Ese contraste, entre el poster callejero y el parlamento, me hizo confirmar que BAD no es un capricho, es un sistema que puede transformar cómo la comunidad percibe el arte: como parte de su vida diaria.
En estas activaciones no entro como “artista” con mi brocha o lata de spray, sino como manager, community player y colaborador. Me encargo de la planificación, la gestión técnica y administrativa y el desarrollo digital. Esto incluye la web, el directorio de negocios y arte público, el calendario abierto, todo centralizado en Notion, para poder mantener una base de datos completa y así lograr la mayor eficiencia posible.
Eso sí, nunca dejo mi traje de arte, para estar cómodo siempre. Porque ser profesional no lo dicta la corbata, sino la actitud, el impacto y la acción. Sin embargo tener roles definidos ha sido clave: diferenciar cuándo soy M-Lon el artista, y cuándo soy Miguel Gonzalez el co-founder de organizaciones sin fines de lucro y community player. Ese equilibrio entre lo artístico y lo organizativo me permite contribuir más allá de la creación plástica o visual; me enfoco en activar la comunidad a través del arte.

Activar a la comunidad no es pintar una pared y listo. Lo más difícil es activar la mente de la gente y al mismo tiempo, hacer entender a la propia comunidad que si no ponemos de nuestro tiempo y skills, y si no le damos la bienvenida a lo nuevo, nada avanza.
BAD ha sobrevivido hasta ahora con voluntariado, fondos puntuales y mucho esfuerzo de parte de un equipo muy pequeño, para lo que significa un proyecto de distrito. No hay dinero fácil. Y convencer a alguien de que invierta en algo que parece intangible requiere paciencia, transparencia y una visión clara, mas aun si hablamos de cualquier cuerpo gubernamental (y de los miembros de la comunidad.)
Sin embargo BAD ha sido logrado hasta ahora por la pasión, la visión y el hambre de lo nuevo, hecho con inteligencia, respeto, ética y elegancia. BAD es irreverente y sofisticado a la vez. No copia modelos, mas bien entiende su propio contexto y ha sido referencia y generador de ideas a nivel estatal. De esta manera, el lugar se transforma en un landmark, un punto de referencia cultural que queda en la memoria de quienes lo viven.




Algunos pensamientos.
Cada activación es ensayo y error. No todas salen perfectas, pero todas dejan huella. Y para mí, ese es el verdadero trabajo: no solo producir arte, sino construir comunidad a través del arte, demostrar el impacto de las artes dentro de un contexto geográfico controlado, de manera de poder obtener datos reales y tangibles con respecto a ese “impacto” - y mas increíble aún, conocer y descubrir a personas increíbles durante el proceso.
En los próximos artículos voy a entrar a otra obsesión mía: cómo uso herramientas digitales y AI para resolver problemas cuando me cuesta pedir ayuda.